El diseño de un baño desde cero

El diseño de un baño desde cero

El diseño de un baño desde cero

En el caso de que se quiera renovar el diseño de un baño pre existente en una vivienda es normalmente conveniente tratar de re utilizar las estructuras ya construidas, al menos lo más posible, con el objeto de reducir costos y tiempos de trabajo, salvo con algunos casos muy particulares donde la única opción posible sea realizar el diseño del baño desde cero, prescindiendo por completo de la construcción anterior. Obviamente este último caso resultará más costoso. Sin embargo, en el caso de que uno se encuentre en plena construcción de una vivienda (o edificio), la situación es completamente diferente, ya que la única alternativa posible es diseñar el baño desde cero.

En este caso, siempre el primer consejo es trabajar con un contratista, que unifique todas las tareas a realizar: el diseño, la presentación de los componentes (desagües, grifería, etc), la instalación, la verificación y todas las actividades de albañilerías necesarias. Si además se encarga de gestionar la instalación eléctrica, mejor aún.

La razón del párrafo anterior se afinca en la necesidad de que exista un “líder de proyecto” que pueda coordinar a los diferentes profesionales, evitando que los mismos trabajen en forma descoordinada o en forma incluso solapada, perjudicando el rendimiento del emprendimiento.

Otra ventaja de contar con un contratista de estas características, es el de contar con una entidad (persona o empresa) que se haga responsable ante posibles contratiempos o fallas.

Como siguiente ítem a contemplar, deberemos pensar en tándem con dicho contratista, los elementos que formarán parte de nuestro baño: rejillas, ducha, bañera, espejo, mamparas, etc. Es importante para definir dicho listado, tener previamente bien en claro todas las necesidades familiares a la hora de utilizar el baño.

Una vez definido dicho listado, el siguiente paso será la presentación de dichos elementos en el baño. Es decir, se plantearán las mejores disposiciones posibles para cada uno de los elementos y se las marcará físicamente en el lugar de trabajo, de forma que los correspondientes profesionales puedan presentar dichos elementos ante nosotros, a modo de anteproyecto.

Con los elementos ubicados in situ (sin terminar de instalarlos) tendremos la posibilidad de visualizar el resultado final del diseño del baño elegido, pero con la posibilidad latente de ejecutar posibles modificaciones de acuerdo a las observaciones. Las propuestas de dichos cambios pueden venir como consejo del contratista o del mismo cliente, surgiendo a partir de la visualización de los elementos en su lugar final. La ventaja de este paso intermedio, es que cualquier modificación que pueda surgir, será mucho más factible de realizar, que si la verificación es realizada con los elementos “ya colocados” en la losa, en el contrapiso o en la pared, donde cualquier cambio que surgiere implicaría romper o desarmar algo ya realizado, con grandes probabilidades de inutilizar elementos y por ende de incrementar los costos.

Como último apartado podemos mencionar algunos aspectos interesantes respecto el diseño del baño propiamente dicho:

  • Pensar muy bien las funcionalidades que serán requeridas por cada uno de los futuros usuarios
  • Tener en claro el presupuesto disponible tanto para materiales como mano de obra, de forma de planificar cada paso dentro de los límites que permitirán llegar a buen puerto
  • Informarse acerca de todas las posibilidades existentes en el mercado para una misma funcionalidad (por ejemplo, bachas tradicionales, bachas de apoyo, bachas amuradas, etc)
  • Respetar la concepción arquitectónica consignada para el resto de la vivienda, en el caso ideal en concordancia con el criterio del arquitecto contratado
  • No olvidar pensar en posibles respiradores y espacios de iluminación natural como claraboyas, en la medida en que sea posible
  • Pensar posibles ampliaciones o modificaciones futuras, de forma de realizar un diseño escalable
  • Contratar profesionales idóneos, que sepan aconsejar o prever posibles contingencias en el diseño
  • Dar rienda suelta a la imaginación y disfrutar el proceso, pocas veces podremos soñar y llevar adelante el proyecto del diseño del baño que nos acompañará a nosotros y a nuestras familias durante muchos años

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