¿Significados culturales del baño?

¿Significados culturales del baño?

Para ello, simplemente indagaremos a modo de ejemplo, el baño en un contexto espacio temporal específico: Europa, más en particular el París del siglo XIX. Tal como a lo largo de la historia siempre hubo clases pudientes y humildes, París en ese momento no era la excepción a la norma. La particularidad iba dada porque todavía las ciudades se encontraban aisladas y al no existir medios de locomoción eficientes la gente se movía poco. De hecho, en París existían células auónomas entramadas en redes de servicios sociales. Así, en pocos metros a la redonda uno tenía todo lo que necesitaba: su casa, el trabajo, el mercado, los amigos y todos los demás aspectos de su vida cotidiana. Si, por supuesto, también el baño… En un mismo edificio podían convivir clases altas y bajas. Las más acomodadas vivían en el segundo piso (pocos escalones y menos ruido), mientras que los comerciantes tenían sus negocios en planta baja y vivían en el primero. A medida que había que subir más escaleras y pisos, había menos poder adquisitivo. Los baños de los obreros en ese momento eran concebidos casi meramente desde el punto de vista funcional, no por decisión exclusiva sino por su escacez de recursos. Muchas veces eran baños compartidos. Por otro lado, los baños de las clases más favorecidas podían darse el gusto de contar con muebles y disposiciones más orientadas al lujo y a la diferenciación, más que meramente a lo funcional.

Sin embargo, con el tiempo y a raíz de los incipientes intentos de mejoramiento de la urbe, encabezados en parte por el Barón Haussmann, se comienza a remodelar la ciudad en función de la conectividad y la circulación. Se busca incentivar y facilitar el movimiento a pie o a caballo permitiendo el desplazamiento de más gente y en mejores condiciones que antes. Todo el proceso es acompañado de un proceso social más amplio que se fue intensificando por la aparición del tren, lo que conllevó a un replanteo casi total del mundo social, donde la movilidad y el tiempo comienza a valer cada vez más. De esta manera, y esto comienza a verse reflejado en la arquitectura, los diseños contemplan cada vez más un estilo de tipo funcional que luego se ve engarzado con el proceso de industrialización que ya se estaba generando. Paralelamente, al acortarse las distancias, las clases altas emigran hacia el oeste de París logrando construcciones apropiadas a su nivel económico las cuales no son ajenas a esta nueva concepción del diseño. Sin embargo, su memoria colectiva les impide dejar de lado todo aquello vinculado al establecimiento “fijo” en un lugar. Y si bien el estilo de sus casas puede ser moderno en el edificio y sus exteriores, los interiores manifiestan muebles pesados, grandes y lujosos, que buscan retener y rememorar aquellas épocas de rigidez y quietud de antaño. En el interior de sus casas, el movimiento y la funcionalidad no son parte importante del planteamiento arquitectónico.

Balzac describe un baño de la época de la siguiente forma: “El cuarto de baño está revestido con azulejos de Sevres, pintado con camafeos, el piso con mosaicos, la bañera en mármol. Una alcoba escondida por un cuadro pintado en cobre, que es levantado por medio de un contrapeso, contiene un lecho de reposo pintado en madera dorada, estilo Pompadour. Los camafeos están hechos con diseños de Boucher”. Esta nostalgia, este conflicto entre la señal de una época que reclamaba movilidad y funcionalidad, es resistida en la privacidad buscando generar un refugio que escape a los cambios de la esfera pública, cambiante y dinámica. Ellos provenían de un pasado próspero. ¿Por qué dejarlo de lado? Es de esta manera como podemos ver el reflejo y el sentir de un grupo social expresado en la conformación y disposición de su propio baño.

Volviendo al presente quizás podemos preguntarnos qué podría leer de nuestro propio baño un sociólogo del futuro. ¿Qué es puramente funcional? ¿Que nuestro baño expresa nuestra personalidad? ¿Una flor de ducha, con su relajante caída de agua sobre nuestras espaldas, puede expresar algo de nuestra personalidad? ¿Un asiento de inodoro de madera pesada dice lo mismo que un asiento de urea universal? Son preguntas que podemos hacernos…

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